Ya sabía yo que a la biblioteca se va a todo menos a estudiar

He aquí un buen puñado de ejemplos claros de que ya no se estudia ni en las bibliotecas. Así que a partir de ahora, cuando veas que tu hija/hijo va todos los días a la biblio con una sonrisa de oreja a oreja, no le pongas un detective a no ser que quieras saber toda la verdad de su repentina conversión a empollona/empollón. Una verdad que ya pudimos contrastar con Alexis Adams.

Steph Kegels

A esta la vamos a bautizar como una auténtica rata de biblioteca, en versión mega salida.




Chicas traviesas

Siguiendo la estela y la buena voluntad de Steph Kegels entre libros, encontramos a este puñado de chicas amateur algo más que pícaras.



Parejas follando

Y aquí es cuando, chica siempre algo dispersa en los estudios, le dices a tus padres: “Me voy a la biblioteca con José”. Y ellos piensan: “Qué buen chico es este José”.