Anita Berlusconi y Shrima se van de picos pardos

Sin duda, lo que más me gusta de Anita Berlusconi es la manera en que se mancilla el nombre del político más corrupto de Italia de la última década. De Shrima no hay tanto que decir, solo que está un poco cortada (se nota que es primeriza) pero que poco a poco se va soltando en esta pequeña fiesta que se monta con sus nuevos amiguitos por Budapest.